Doctrina Bautista

¿Quiénes somos los Bautistas?

En el escenario de las tradiciones cristianas, la Denominación Bautista moderna, está vinculada al sector evangélico del mundo cristiano. Sin embargo no es hija de la Reforma Protestante, sino que sus raíces se nutren en el rico fermento de los principios de la tradición anabaptista (significa rebautizadores porque practicaban el bautismo sólo de creyentes) ligada a la Reforma Radical.

Dicho movimiento, como su nombre lo indica, promovía, sobre la basede los principios bíblicos, propuestas radicales, en cuanto a la vida, organización y misión de la iglesia, por lo que se granjeó la enemistad tanto de protestantes (Reforma Protestante) como de católicos (Contrarreforma Católica). Todo esto en el espacio Inglaterra, Suiza, Alemania, Holanda, Países Bajos, y en el tiempo siglo XVI.

Las teorías historiográficas de la denominación son varias. Historiadores respetables y de altura, señalan que responsablemente, podemos trazar una línea ininterrumpida de la denominación moderna, hacia atrás, hasta la primera mitad del siglo XVII.

 

HISTORIA BAUTISTA

Los Comienzos en Chile

El testimonio bautista llegó a Chile por medio de inmigrantes europeos. El primer bautista que pisó suelo chileno en 1821, fue el educador Diego Thompson, proveniente de Escocia, fue invitado por Bernardo O'Higgins, para trabajar en la alfabetización usando el sistema lancasteriano, método cuya eficacia, había conocido el Director Supremo en Inglaterra.

En la década de 1880-1890 llegaron a Chile numerosos inmigrantes alemanes, radicándose muchos de ellos en tierras nuevas al oriente y al occidente de Victoria (región de la Araucanía), y entre estos venían muchos bautistas. Uno de ellos, Federico Meier, levantó un avivamiento entre los colonos y ellos organizaron a lo menos tres iglesias bautistas en esta década, una de ellas en Quillén, otras en Contulmo y Victoria. Parece que las primeras reuniones en castellano, se tuvieron en la localidad de El Salto. De esas reuniones comenzaron a salir los primeros hermanos nacionales.

El Pastor Guillermo McDonald

El momento decisivo fue con la llegada de Guillermo McDonald, escocés, de familia presbiteriana. En 1888 desembarcaba en Talcahuano con los suyos. Radicado hasta entonces en Estados Unidos, se había topado con un aviso en un diario inglés, con la firma del embajador chileno en Londres, dando facilidades para la inmigración de colonos a Chile. Cuando McDonald llegó, recibió del gobierno un terreno en Púa, y después otro cerca de Freire, con el puesto de profesor de escuela en la colonia de Duma. Ahí ejercía al mismo tiempo su labor evangelística, la cual se intensificó, al ser nombrado agente para Chile de la Sociedad Bíblica Americana. Con este cargo tuvo que recorrer el país de Sur a Norte, y llegó hasta el Perú como "colportor". Desde su arribo al Chile, McDonald había tenido la preocupación de formar una pequeña congregación, que en un principio hizo vida común, con los Aliancistas en Valdivia, Osorno, Río Bueno, Temuco y Victoria. Pero, pronto los puntos de divergencia doctrinal y administrativo se hicieron sentir, se separaron de la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera.

La escisión comenzó en la Conferencia, o reunión anuel de pastores, tenida ese año en Valdivia. Era el año 1908, y organizada principalmente con el intento de solucionar esas dificultades. La Conferencia estaba compuesta por 15 personas. McDonald, con 4 pastores chilenos y 300 hermanos, se separó, orientándose a la enseñanza y doctrina bautista. El nuevo grupo pasó todo ese año sin organizarse definitivamente, hasta que, por iniciativa del mismo McDonald, vino a Chile el pastor W.B. Bagby, decano de los misioneros bautistas del Brasil y comisionado por la Convención Nacional Bautista de ese país. A raíz de su visita, se organizó la Unión Bautista de Chile en el pueblo de Cajón, cerca de Temuco, en Abril de 1908. Después la Unión se convirtió en Convención Bautista de Chile, siendo su primer presidente el pastor chileno Wenceslao Valdivia.

Primera mitad del siglo XX

En el año 1914, la Junta Misionera de la Convención Bautista del Sur, de Estados Unidos, de la cual históricamente los bautistas de Chile, han dependido, comenzó a enviar ayuda misionera a McDonald.

Alrededor de 1920, los bautistas chilenos inician un convenio de apoyo misionero, con los bautistas del sur de los Estados Unidos y en 1922 se forma en Chile la Sociedad Evangélica Bautista. Esta Corporación le da el marco legal a la obra bautista chilena en todo lo relacionado con el patrimonio y la puesta en marcha de proyectos educacionales y sociales como el Colegio Bautista de Temuco, El Hogar de Niñas, originalmente en Chillán, luego es trasladado a Temuco, El Consultorio de Antofagasta, El Seminario Teológico Bautista en Santiago, etc.

Hacia la década del 60, se contaba con mas de 80 iglesias con 8500 miembros, unas 120 propiedades, escuelas, un seminario, librerías y un fuerte programa de predicación por radio, asimismo vigorosas organizaciones de señoras y jóvenes.

Un Seminario Bautista para la preparación de pastores y predicadores funciona en Santiago desde 1939. Unos de sus primeros hombres y Director del mismo fue Honorio Espinoza, quien era abogado, egresado de la Universidad de Chile. Durante sus estudios universitarios ingresó a la Iglesia Bautista, y pronto ejerció el cargo de pastor asistente, para ayudar al personal dirigente norteamericano. Después llegó a ser pastor de la 1era Iglesia Bautista de Santiago, al mismo tiempo que ejercía su profesión. En el año 1936, lo designaron para iniciar el Semanrio Bautista, y con ese objetivo viajó a Estados Unidos, para estudiar en el Southern Baptist Seminary desde 1937 a 1940, apoyado por el pastor de la Dunn Church de North Caroline, donde fue un brillante alumno.

Al regresar a Chile, enseñó en el naciente seminario y llegó a ser rector del mismo, asimismo fue Presidente de la Convención Bautista de Chile, como también estuvo en la comisión para la revisión de la Biblia Reina Valera 1960.

El año 1947 nace jurídicamente la Convención Evangélica Bautista de Chile, corporación de derecho privado, que agrupó por más de 50 años a las congregaciones bautistas. Hoy somos una Corporación de derecho público, que agrupa a casi 500 congregaciones, con presencia en todo el territorio nacional con unos 30 mil miembros bautizados, alcanzando un radio de influencia de unas 100 mil personas. Los bautistas chilenos estamos afiliados a la Unión Bautista Latinoamericana y a la Alianza Bautista Mundial.

Nuestro principio matter es JESUCRISTO ES EL SEÑOR.

 

¿EN QUE CREEMOS?

La verdad es que nos basamos en la doctrina escrita en la Biblia, comorevelación de Dios para este mundo. Es muy importante entonces determinar la preservación e inspiración de las Escrituras, y la historia de la traducción de la Biblia al español (Vea Defensa de la Biblia). Los grandes tópicos se pueden resumir en 20 principios básicos:

1. Las Escrituras

La Santa Biblia es la Palabra de Dios; es la única regla de fe y práctica; y por ella los hombres serán juzgados.

2. El Dios Verdadero

Hay un Dios viviente, Hacedor y Arbitro Supremo del cielo y de la tierra; es un Espíritu infinito e inteligente; es indeciblemente glorioso en santidad; merece toda honra, amor y adoración; y en la unidad de la divinidad existen tres personas que son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, iguales éstos en toda perfección uno en ser y esencia pero desempeñando oficios distintos.

3. La Caída del Hombre

El hombre fue creado en santidad, sujeto a la ley del Creador, con libre albedrío; pero por la transgresión voluntaria cayó de su estado perfecto; por cuya causa todo el género humano es ahora pecador, no por fuerza sino por voluntad; por su naturaleza, está desprovisto de la santidad que la ley requiere, y por lo mismo está bajo justa condenación.

4. Cristo es el único Salvador

Dios amó al mundo de tal manera que dio a su Hijo unigénito para que fuese encarnado; éste cumplió y honró la ley por una obediencia perfecta, y pagó la terrible pena del pecado sufriendo en la cruz por el mundo culpable; siendo levantado de entre los muertos ascendió a la diestra del Padre para interceder por todos los hombres.

5. La Salvación es por Gracia

La salvación es gratuita para todos; es por gracia por medio de la fe; no depende de obras buenas que el hombre pueda hacer; el único obstáculo para la salvación es la depravación y el rechazamiento voluntario de Cristo como el único Salvador.

6. La Regeneración

La regeneración es un nacimiento y es obra del Espíritu Santo en el corazón del hombre; se consigue voluntariamente obedeciendo el Evangelio; y se ve evidenciada en la vida regenerada por los frutos santos del arrepentimiento, la fe y la novedad de vida.

7. El Arrepentimiento y la Fe

El arrepentimiento y la fe son requisitos indispensables para la salvación; el arrepentimiento es hacia Dios y la fe hacia Cristo Jesús, y están íntimamente relacionados; son la obra del Espíritu Santo en el corazón; y por medio de ellos el pecador convicto, sinceramente contrito, vuelve a Dios y reconoce a Cristo como su Salvador personal, mediador único y Rey.

8. La Justificación

La justificación es el gran bien que Cristo asegura a los que tienen fe; incluye tal justificación el perdón de pecados, imputándoles Dios la justicia de Cristo mediante la fe, no tomando en cuenta ninguna justicia que hubieran hecho; y los introduce a una estado de paz y favor con Dios.

9. El Propósito de la Gracia Divina

La elección es aquel propósito eterno de Dios según el cual bondadosamente regenera, salva y santifica a los pecadores; por ser tal propósito consecuente con el libre albedrío humano, abarca los medio juntamente con el fin; sirve de manifestación de la soberana bondad divina; excluye la jactancia, promoviendo la humildad estimula el uso de los medios conocidos por lo que los efectos se ven en los que conocen a Cristo; y es el fundamento de la seguridad cristiana.

10. La Santificación

La santificación es aquel procedimiento mediante el cual se nos hace partícipes de la santidad de Dios; es una separación para un servicio especial a Dios; principia en la regeneración, es progresiva en su desarrollo, y llega al estado de perfección en la purificación de los cuerpos en la segunda venida de Cristo.

11. La Perseverancia y Seguridad de los Redimidos

Los salvos no apostatarán irremediablemente sino que perseverarán hasta el fin, porque son hijos de Dios por la fe y la relación de hijo y padre nunca se destruye; no vendrán a condenación porque son redimidos de la maldición de la ley y son sellados por el Espíritu Santo hasta el fin.

12. Una Iglesia Verdadera

Una iglesia verdadera de Cristo es una asamblea de creyentes en Cristo bautizados después de una profesión de fe; unidos en las doctrinas del Evangelio, comprometidos en mantener las ordenanzas conforme a las Escrituras; reconociendo a Cristo como la única cabeza, tomando la Biblia como su única regla de fe y práctica; y sus oficiales son pastor u obispo y diáconos.

13. El Bautismo Cristiano

El bautismo es la inmersión en el agua del creyente en Cristo, ejecutado por un administrador idóneo, hecho en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo porque tal es el mandato; es símbolo de la sepultura y resurrección de Cristo y del creyente; y es un requisito para gozar de los privilegios de la iglesia.

14. La Cena del Señor

La cena del Señor es la segunda ordenanza, y consiste en dos especies que son pan sin levadura y jugo, fruto de la vid, los que representan respectivamente el cuerpo y la sangre de cristo; los participantes son creyentes bautizados que tienen la misma doctrina; se celebra en la reunión de la iglesia; y conmemora el sufrimiento y la muerte de Cristo hasta que él vuelva.

15. El Día del Señor

El primer día de la semana es el día de reposo del cristianismo; se ha de consagrar a los fines religiosos, absteniéndose el cristiano de todo trabajo secular que no sea obra de misericordia o de absoluta necesidad.

16. El Gobierno Civil

El gobierno civil está puesto por Dios para el bienestar y el orden de la sociedad humana; se debe orar por los magistrados, honrándoles en conciencia, y obedeciéndoles, salvo en aquellas cosas que sean opuestas a la voluntad del Señor, único dueño de la conciencia; y debe haber una separación completa entre el Estado y la iglesia, cada cual siendo cosa buena e importante en su lugar.

17. La Resurrección

Cristo resucitó y ascendió al cielo; resucitarán también los justos y los injustos; los redimidos se levantarán a la dicha eterna y los réprobos a condenación eterna.

18. La Segunda Venida de Cristo

Cristo vendrá otra vez, como ladrón en la noche, porque no se sabe ni el día ni la hora; vendrá como juez, porque el día de la salvación habrá pasado.

19. El Juicio Final

Cuando venga Cristo al mundo otra vez se verificará el juicio, el que tiene por objeto premiar al hombre según sus obras; hacer manifiesto su carácter verdadero, y hacer separación entre los redimidos y los perdidos; todos estarán presentes en el juicio, y de este juicio cada cual irá a su respectivo lugar.

20. El Cielo y el Infierno

Hay dos lugares en que los hombres habrán de morar después de esta vida. Los redimidos vivirán en el cielo, y los perdidos existirán en el infierno con el diablo y sus ángeles; y tal existencia, sea en el cielo o sea en el infierno, será eterna.

 

NUESTROS PRINCIPIOS

Los Bautistas, somos una Denominación Cristiana Evangélica que, no obstante compartir una identidad amplia con el mundo evangélico, tenemos siete principios que nos han caracterizado a través de nuestra historia, en cualquier contexto socio-político en que nos encontremos.

1. El Principio Cristológico: El Señorío de Cristo.

El pueblo denominado bautista, surgió a raíz de un esfuerzo por poner en obra este principio neotestamentario. En un sentido todos los otros principios que mencionaremos son satélites de éste.

2. El Principio Bíblico: La Autoridad del Nuevo Testamento.

Las iglesias bautistas consideran la Biblia como la fuente de autoridad. Ella es nuestra única regla de fe y práctica. La Biblia es la revelación "objetiva" que sirve como guía y control de las experiencias "subjetivas" del individuo y de la congregación.

3. El Principio Eclesiástico: Una Membresía Regenerada.

En la eclesiología bautista, lo bíblico-teológico, preceden a lo sociológico. El principio cardinal de los bautistas con respecto a la iglesia, es la insistencia en una membresía regenerada. Los bautistas no buscan feligreses nominales sino creyentes comprometidos, cuyo punto de partida en la vida cristiana es el nuevo nacimiento o la conversión.

4. El Principio Sociológico: Un Orden Congregacionalista.

Cada Congregación se gobierna a sí misma. Creemos en la igualdad social y en la ausencia de "elitismos". Creemos que el ser humano que se entrega completamente al señorío de Cristo, no puede tener otro concepto sociológico. Por eso creemos en la igualdad de todos los seres humanos ante Dios. Creemos en la autonomía de la iglesia local; En su autogobierno, en su autofinanciamiento y en su autopropagación.

5. El Principio Espiritual: La Libertad Religiosa.

El papel preponderante de los bautistas en pro de la libertad religiosa es su contribución más grande al protestantismo. La concreción de este principio en la historia política es un logro bautista. La libertad religiosa es nuestra ineludible vocación. En términos prácticos este principio significa que cada ser humano tiene derecho a adorar a Dios, según el dictamen de su conciencia y que el Estado no debe ser confesional, garantizando el ejercicio de la libertad religiosa para todos sus ciudadanos.

6. El Principio Político: Separación Entre La Iglesia y El Estado.

El principio anterior, la libertad religiosa, sólo puede ser garantizado, por el principio político, la separación de la iglesia y el Estado. Este principio es otro trofeo bautista. Algunos han mal interpretado este principio bautista, señalando que promueve el secularismo. Sin embargo, la lucha bautista no se ha realizado para librarse de la religión, sino para librar a todos para la religión. Creemos en un Estado no confesional.

Creemos que el Estado tiene un rol específico y debe cumplirlo, en beneficio de toda la sociedad respetando su diversidad, religiosa, cultural, filosófica etc. Lo anterior no impide la cooperación entre entidades eclesiásticas, en proyectos cuyo objetivo esencial sea promover la dignidad humana y aliviar su dolor.

7. El Principio Misionero: La Evangelización y la Responsabilidad Misionera.

Los Bautistas se sienten responsables de cumplir la Gran Comisión que Jesús entregó a sus seguidores. Creemos que el mundo sería diferente, si aplicaramos en el diario vivir los principios del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. Pero eso no es posible en tanto el ser humano no esté reconciliado con Dios, consigo mismo y con su medio ambiente. Creemos que la evangelización debe hacerse con respeto a las diversas culturas autóctonas, a fin de preservar todo lo positivo de ellas e iluminar y transformar aquellos aspectos que denigren la vida humana, y que impiden la plena y diáfana imagen del Creador en su criatura.